sábado, 25 de julio de 2009

Paciencia

Por Ya'akov Ben Tzión

Todos los creyentes sabemos que la fe obra paciencia, esto es, que nuestra fe será probada con paciencia, y saldrá fortalecida de la prueba. Así todos sabemos que hay que pasar un tiempo de espera en muchas ocasiones para ver la respuesta a nuestras peticiones o para el cumplimiento de las promesas. Se hace mención a Kalev quien se mantuvo firme por cuarenta años hasta que llegó el tiempo de recibir la tierra de su herencia, y aun a su avanzada edad daba muestras de su valentía para pelar por su heredad.
Sin embargo, de ninguno de los hombres de fe de los que habla la Biblia se nos dan muchos detalles de la forma en que mantuvieron su paciencia en algún momento específico. Pero podríamos especular un poco con la imaginación respecto de cómo pudieron sentirse en medio de la prueba.
Job es el prototipo de la fe paciente y a él se hace referencia con la expresión: "tener la paciencia de Job" pero imaginemos un instante. No podemos precisar en cuánto tiempo Job perdió todo lo que tenía, yel golpe de la abrupta muerte de todos sus hijos, luego, la incomprensión de una esposa de la cual no se habla sino unas cuantas palabras, y en el momento más inoportuno en medio de su dolor, y de su enfermedad, todavía tener que soportar los torpes argumentos de sus amigos: Bildad, Zohar, Eliphas, y el impetuoso Eliu. Cuánta adversidad junta, cuánta incomprensión, Job se refugiaba en sus razonamientos, y en su deseo de recibir respuestas a sus preguntas con las cuales Job interrogó a ELOHIM. Esperar las respuestas de ELOHIM fueron las razones que dieron aliento y fuerza a Job para soportar el dolor moral y físico, asimilar sus pérdidas, la decepción, las injusticias y los prejuicios de su esposa y sus amigos, para aguardar el tiempo necesario para recibir la salida a su sufrimiento, y la recompensa de ELOHIM, quien restituyó a Job, el número de sus hijos, y sus posesiones multiplicadas. Así como el sacerdocio de intercesión a favor de sus amigos para que estos hallaran misericordia delante de ELOHIM.
Abraham quien era de setenta y cinco años cuando salió de Ur obedeciendo la indicación de ELOHIM, y de cien años cuando nació Isaac, o sea sabemos que pasó aguardando al hijo de la promesa por veinticinco años. Tenía en sus brazos un recién nacido, para cuando ya podría haber estado abrazando a su hijo hecho todo un hombre. Qué se habrá preguntado Abraham en esas noches mirando las estrellas mientras recordaba la promesa de que de él saldría una gran nación, que su descendencia sería más numerosa que las estrellas que pudiera contar. Cuántas interrogantes podría haberse planteado mirando su cuerpo, y conociendo la avanzada edad de él y de Sara, que le llevaron a aceptar a Agar por mujer para engendrar a Ismael. ¿Cómo habrá pasado la víspera de salir camino de Moriáh para ofrecer a Isaac en holocausto? ¿Habrá sido tan grande su confianza en ELOHIM como para dormir placenteramente en espera de subir y sacrificar al muchacho? ¿Habrá respondido serenamente a su hijo,"ELOHIM proveerá" cuando el muchacho preguntó por el cordero para el holocausto?
En el caso de Daniel la noche que pasó en el foso de los leones, ¿habrá pasado la noche orando sereno, y confiado que la boca de las fieras serían cerradas, que las bestias permanecerían tranquilas y no en acechanza? ¿Habrá estado en presencia de algún MALAJ (ángel) enviado a fortalecerlo? ¿Quizá habrá podido dormir en paz, sin hacer caso de los gruñidos o de los rugidos amenazantes? ¿Habrá velado aterrorizado, y pendiente a que apareciera el alba? ¿Acaso, sabía Daniel, que Darío iría a buscarlo a primera hora esperanzado este en que Daniel pasaría la noche con vida?
Sadrac Mesac Abed Nego en la víspera de ser arrojados al horno ¿habrían sido advertidos por YAHWEH que habría un ángel haciéndoles compañía, evitándoles arder en un horno calentado siete veces lo máximo?, o inclusive al ver cómo los esclavos de Nabucodonosor habían sido devorados por las llamas al abrir la puerta del horno ¿habrían podido permanecer indemnes? ¿Habrán entrado al horno sin dudar que saldrían con vida?, o simplemente ingresaron en él convencidos que habrían de morir pero fortalecidos de saber que no habían negado a YAHWEH.
¿Qué habrá pensado Elías cuando en la cueva esperaba ser alimentado de los cuervos?, cuando poco antes había huido atemorizado por el poder y la sed de venganza de Jezabel. ¿Cómo habrá pasado esas noches en soledad?
El apóstol Shaul sabiendo que al día siguiente saldría a enfrentar el hacha del verdugo, ¿Qué ánimo habrá tendido la víspera? Había peleado la buena batalla, había terminado la carrera, y sabía qué galardón le esperaba. Pero la idea de morir, o presentir el dolor de la decapitación ¿le habrá inquietado lo suficiente como para interferir sus oraciones, o para quitarle el sueño? O su ansiedad ¿habría sido tan intensa como para impulsarlo a rogar incesante y vehemente a ELOHIM, pidiendo valor para encarar al verdugo y el hacha?
De todos ellos nada sabemos con precisión de la forma que alcanzaron la paciencia necesaria para no perder la fe en tan cruciales y angustiosos momentos de prueba, para confiar en las promesas de ELOHIM con las cuales alimentaron sus vidas espirituales entre tanto llegaba la promesa.
Del único que conocemos su agonía en el huerto de los Olivos, es de ADONEINU (Nuestro Señor) YESHÚA HAMASHIAJ. ÉL quien siendo EL HIJO Unigénito, el Ungido, el cordero sin mancha ni defecto. Conocedor del sufrimiento que se cernía sobre él, entristecida su alma hasta la muerte, sabemos que pasó instantes de una profunda angustia y agonía de tal intensidad, que dice la palabra que su sudor se volvió sangre, y aun pidió a EL PADRE si fuera posible hiciera pasar de ÉL esa copa de sufrimiento. Dice La Palabra que había un MALAJ (ángel) a su lado confortándole. ¿Acaso EL MESÍAS, no estaba seguro de la promesa de EL PADRE? ¡Por supuesto que ÉL sabía con certeza de la recompensa que le esperaba delante, y de la fidelidad y del amor de EL PADRE hacia ÉL! ¿Entonces qué significó toda esa agonía en el huerto?
¿Y por qué de ÉL sí conocemos los pormenores de su agonía? Simplemente porque en ello tenemos la máxima revelación de su humanidad, por la cual fue en todo semejante a nosotros siendo hombre. Y probado en todo, mas sin pecado, para podernos justificar en todo por la gracia. El mensaje que ELOHIM nos da a conocer con esto nos dice: "No temas, yo conozco tus luchas, tus dudas, tus miedos, tu impaciencia, tus preguntas, tu desfallecimiento. No temas, pues YO estoy contigo, te puse nombre, mío eres. Te conocí desde antes de formarte en el vientre y te di por profeta a las naciones, y te sustentaré hasta las canas. No temas que YO SOY ELOJÁ (tu ELOHA, tu DIOS) que te sustento."
Y ahora, el Espíritu Santo (RUAJ HA KADOSH) nos pregunta a ti, y a mí "¿Cómo pasas las noches de tu paciencia?"

Bendito sea el DIOS de ISRAEL.

SHALOM ALEIJEM

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